

Comparación de ambientes virtuales y presenciales en colaboraciones de investigación en el Sur y el Norte Global
Este nuevo proyecto de la Fundación Kone (2024-28) amplía mi estudio anterior sobre periodismo colaborativo de investigación a través de la frontera entre Estados Unidos y México. Los principales objetivos y métodos de este estudio se explican a continuación. Se publicará más información y detalles a medida que avance este proyecto.
Introducción
Si bien el papel de vigilancia del periodismo de investigación es fundamental para el funcionamiento de la democracia (ver Schudson 2018), la mayoría de los medios luchan por producir periodismo de investigación dado lo riguroso, lento y costoso que es este género. La colaboración con otros medios de comunicación, universidades, grupos de expertos y ONGs ayuda a las redacciones a compartir gastos y a alcanzar públicos más grandes y diversos para aumentar el impacto de la investigación (Carson 2021, 365). La colaboración transfronteriza tiene el potencial de implementar una perspectiva verdaderamente global en la práctica del periodismo (Konow-Lund et al. 2019). Sin embargo, en el Norte Global, la colaboración periodística ha sido limitada debido a la desconfianza y la cultura de competencia entre redacciones (Birnbauer 2018). Tras la digitalización de la información y las nuevas tecnologías que permiten la colaboración virtual, los medios de comunicación finalmente han aprovechado cada vez más la oportunidad de trabajar juntos y con otras organizaciones. Parte del periodismo más impactante actualmente surge de colaboraciones (Stonbely & Siemaszko 2022, 8)
Esta importante transición al modelo colaborativo sigue siendo poco investigada (Carson 2021; Carson & Farhall 2018; Lewis 2018), especialmente en el contexto de las colaboraciones investigativas en el Sur Global y América Latina (Mesquita 2023; Mesquita & de Lima Santos 2021). Maria Konow-Lund y sus colegas (2019) observan que los futuros estudios deberían explorar si la tradición periodística centrada en Estados Unidos, que actualmente se está extendiendo por todo el mundo a través de colaboraciones, carece de sensibilidad hacia las tradiciones de otros países. Konow-Lund et al. (2019) también observan que hay poca investigación empírica sobre cómo las salas de redacción virtuales pueden afectar las relaciones laborales internacionales, cómo los periodistas pueden aprender a confiar unos en otros cuando no están trabajando en el mismo espacio físico y cómo la cultura de las salas de redacción se ve afectada por los espacios virtuales.
Mi estudio previo sobre periodismo colaborativo de investigación a través de la frontera entre Estados Unidos y México (Norte-Sur global) sugiere que en ambientes virtuales, los investigadores del lado Sur de la frontera se abstienen de expresar sus puntos de vista críticos con sus socios del Norte. Los ambientes colaborativos presenciales, por otro lado, parecen mitigar las desigualdades globales, permitiendo más espacio para las voces críticas del Sur (ver Cheas 2024 a-b). Estos importantes hallazgos, basados en el análisis de contenido, requieren una mayor investigación mediante entrevistas profundas, etnografía y observación participante. Este nuevo proyecto de la Fundación Kone asume esta metodología mixta para profundizar en las limitaciones y el potencial de los ambientes virtuales y presenciales.

Razonamiento geopolítico
Este proyecto extiende el alcance geopolítico de mi investigación previa antes mencionada desde la frontera entre Estados Unidos y México hasta la frontera entre Haití y la República Dominicana (en adelante, R.D.). En ambos contextos, me centro en el periodismo colaborativo de investigación que expone los abusos contra los solicitantes de asilo y los migrantes que huyen de la represión hacia los EE.UU. y la R.D. Este contexto variado ayuda a verificar la consistencia del impacto de los ambientes colaborativos virtuales y presenciales y otros factores en las emociones experimentadas por los colaboradores y a identificar formas para superar las tensiones.
Estos contextos geopolíticos están interconectados de maneras que permiten una comparación significativa: en 2022, la R.D. comenzó a construir un muro en su frontera con Haití, "inspirado" por el muro del presidente Trump en la frontera entre Estados Unidos y México (Latin America Bureau 2022).
La República Dominicana carga con el peso de ser una nación colonizada que también ha sido afectada por las intervenciones e influencia política y económica de los Estados Unidos. Todo esto ha afectado la capacidad de la R.D. para atender a su vecino Haití, aún mucho más empobrecido y atribulado que la R.D. Estados Unidos también ha creado tensiones en las relaciones entre México y sus vecinos del sur al obligar a México a acoger y deportar cada vez más solicitantes de asilo y migrantes. Al mismo tiempo, las intervenciones de Estados Unidos en Centroamérica se consideran la causa principal de la migración forzada centroamericana (Andersen 2020). Por todas estas razones, es probable que las colaboraciones investigativas a través de ambas fronteras reflejen tensiones entre los colaboradores latinoamericanos y estadounidenses involucrados, lo que en última instancia refleja las desigualdades globales y la hegemonía estadounidense.
Colaboración entre los campos
En ambos contextos fronterizos, me centro en la "colaboración entre campos" que ocurre cuando las organizaciones de periodismo trabajan con organizaciones de la sociedad civil, como ONG cívicas y/o universidades, de una manera que va más allá de servir como fuentes o proporcionar financiación (Stonbely y Siemaszko 2022; ver también Bourdieu 2005).

En mi estudio anterior, descubrí que los periodistas mexicanos y centroamericanos están más preparados que los estadounidenses para realizar colaboraciones entre campos. Sostengo que esto se debe a que México y Centroamérica se encuentran entre las regiones más peligrosas del mundo para los periodistas, y los activistas, académicos y artistas críticos también sufren una libertad de expresión severamente restringida. La seguridad es un motivo importante para la colaboración investigativa (Konow-Lund et al. 2019). Durante siglos, periodistas, activistas, artistas y académicos mexicanos y centroamericanos han colaborado para maximizar la seguridad protegiéndose mutuamente en el proceso de investigación.
Periodistas, activistas, artistas y académicos de las regiones del Norte Global, incluida Finlandia, sufren actualmente los intentos de los políticos y las instituciones xenófobas de restringir la libertad de expresión. Por ello, es importante que aprendamos del Sur Global, como América Latina, donde hace mucho tiempo se han desarrollado prácticas colaborativas en el periodismo de investigación para superar esas restricciones.
Sin embargo, mi estudio hasta el momento también sugiere que el liderazgo de los investigadores latinoamericanos a menudo se ve impedido por periodistas y académicos estadounidenses, quienes dominan las colaboraciones transfronterizas a nivel de implementación (Cheas 2024 a-b) y/o reinventan la rueda a través del desarrollo de nuevos modelos colaborativos para el periodismo de investigación, descartando las buenas prácticas que ya existen en América Latina (Cheas, 2025).
Metas de la Investigación
Las principales preguntas de investigación del proyecto se pueden resumir de la siguiente manera:
- Cuál es el impacto del ambiente virtual y presencial en el clima emocional de las colaboraciones transfronterizas y en la calidad del reportaje?
- ¿Cómo reflejan los climas emocionales las desigualdades geopolíticas, socioeconómicas y de otro tipo y las relaciones de poder entre los colaboradores involucrados?
- ¿Cómo se pueden mejorar los climas emocionales en los entornos presenciales y virtuales a través de las artes y otros medios para fomentar un mayor aprendizaje mutuo y una apertura genuina en la comunicación y la colaboración transfronterizas?
Metodología
Los principales métodos de esta investigación son las entrevistas. Las entrevistas se realizarán en grupos, subgrupos e individualmente, para observar también las diferencias en cuanto a qué temas los socios del Norte y del Sur deciden plantear o no en presencia de sus colaboradores de diferentes orígenes. Los idiomas utilizados en las entrevistas son español e inglés; los entrevistados podrán elegir su idioma preferido.
Antes de la recopilación de los datos, mi propuesta ha sido aprobada por una revisión ética de acuerdo con las directrices de la Junta Nacional Finlandesa de Integridad en la Investigación (TENK) en la Universidad de Vaasa en septiembre 2025.